¿Cómo crear un segundo cerebro?

¿Cuántas veces has tenido una idea buenísima, pero se te ha olvidado? ¿Cuántos buenos consejos has dejado de implementar conforme iba pasando el año?

Actualmente, sufrimos una gran presión por aprender, mejorar y progresar; dedicamos cada año incontables horas a leer, escuchar y consumir información y, a pesar de ello, no conseguimos recordar aquella que nos es verdaderamente útil. No la encontramos cuando nos hace falta de verdad, pues nuestro cerebro es capaz solo de almacenar un par de ideas a la vez porque su objetivo es producir ideas, no almacenarlas.

La metodología Building A Second Brain de Tiago Forte (Crear un segundo cerebro en español) es una metodología no solo para guardar, sino para recordar todas las ideas, influencias, inspiraciones y conexiones que hemos obtenido a través de nuestra propia experiencia. Nos ayuda a expandir nuestra memoria e intelecto utilizando herramientas tecnológicas.

Aunque esta metodología no es solo para no olvidar esas ideas, sino que también para hacerlas realidad. Te proporciona un camino claro y factible mediante la creación de “un segundo cerebro”, es decir, un repositorio digital, externo y centralizado donde puedes almacenar todo aquello que has aprendido junto a las fuentes de información de donde lo has sacado.

Ser eficiente hoy en día implica gestionar diferentes formas de información: emails, mensajes de texto, aplicaciones, artículos online, libros, podcasts, webinars, informes, entre otras cosas. Todas estas formas de información son valiosas, pero intentar recordarlas todas es no solo ineficaz sino abrumador.

Mediante la consolidación de ideas, podrás desarrollar un método de trabajo que impulse tus proyectos y objetivos. Tendrás un archivo de descubrimientos personales, lecciones aprendidas y conocimientos aplicables a cualquier situación.

De por sí, ya estamos haciendo gran parte del trabajo, ya que dedicamos gran parte de nuestras carreras a crear textos, fotos, vídeos, gráficos, guías y bocetos, nuestro preciado conocimiento queda aislado y esparcido en decenas de sitios. Sin embargo, no conseguimos construir una colección de conocimientos que nos sean útiles y nos sirvan para cualquier tipo de situación y a los que puedas acudir una y otra vez.

Recolocando todas esas ideas a un “segundo cerebro”, dejamos a nuestro cerebro biológico imaginar, crear e incluso descansar. En ese segundo cerebro, podemos añadir lo que queramos (páginas web, anotaciones o documentos) dedicándole a nuestra mente un cuidado especial para mantener nuestra mente sin sobrecargas y dejarla, de este modo, para aquello verdaderamente importante en vez de invadirla de estímulos externos que le dificultan funcionar de forma correcta.

Tu segundo cerebro será una extensión del primero, que no solo te protegerá de todos los olvidos, sino que también impulsará tu creatividad al centrarte en objetivos más creativos.

Objetivos

Conseguir que tus proyectos y objetivos se hagan realidad, mediante la organización y facilidad de acceso a tu conocimiento.

Transformar tu conocimiento personal/experiencia en ingresos aprovechando la rápida y creciente economía del saber.

Darte cuenta de patrones y conexiones entre ideas de los que no te habías percatado.

Reducir el estrés y la sobrecarga de información mediante la selección y el manejo de tu información personal.

Desarrollar habilidades técnicas, conocimientos especializados y habilidades para aplicarlo a un nuevo trabajo, carrera o negocio.

Configurar una colección de conocimientos y perspectivas poco a poco sin tener que seguir estrictamente una metodología que consuma tiempo de tu día a día.

Aprovechar al máximo la gran cantidad de recursos de aprendizaje que te rodean, como cursos online, seminarios web, libros, artículos, foros y podcasts.

Paso 1 para crear un segundo cerebro: Recordar